¿Te sientes así?
¿Te comparas constantemente con otras personas y eso te hace sentir insegura?
¿Te cuesta disfrutar de tu feminidad, sentir placer en tu propio cuerpo y evitas mirarte al espejo?
¿Te esfuerzas mucho por estar bien, por agradar, por cumplir… pero por dentro te sientes cansada, tensa o desconectada de ti?
Si esto resuena contigo, te entiendo.
No es fácil vivir desconectada del cuerpo y sintiendo que no eres suficiente.
Aquí tienes un espacio para empezar a mirarte de otra forma.
¿Sientes que tu cuerpo no te pertenece, que nunca es suficiente y sientes miedo de mostrarte tal cual eres
¿Te cuesta habitar tu cuerpo sin juzgarlo, corregirlo o controlarlo y te resulta difícil relajarte?
¿Vives desconectada de tu cuerpo, funcionando desde la cabeza, sin saber muy bien qué te gusta, qué deseas o qué necesitas?


Soy Anna

Trabajo principalmente con mujeres que desean sanar su relación con su cuerpo y su imagen, recuperar su autoestima, su feminidad y su placer. A través de mi programa, acompaño en un proceso integral que conecta mente, emociones y cuerpo, dejando atrás la autoexigencia, la crítica y el juicio, para que aprendas a mirarte con ternura, confianza y amor.
Mi enfoque te invita a darte cuenta de tus patrones de desconexión, observar cómo te relacionas contigo misma sin juzgarte, y reconocer qué creencias y exigencias han moldeado tu relación con tu cuerpo. Te acompaño a validar tus emociones, sostener lo que surge en tu proceso con calma y ternura, y reconectar con tu cuerpo a través de respiración, movimiento y autocuidado, integrando una nueva forma de habitarte: más consciente, más amable y más viva.
El objetivo es que aprendas a escucharte, tratarte con respeto y suavidad, regular tus emociones y cultivar una sensación de confianza íntima y conexión contigo misma, incorporando prácticas y hábitos que perduren en tu día a día. Así, tu relación con tu cuerpo se vuelve más real, más suave y menos exigente, permitiéndote habitarte con paz, placer y presencia.









Testimonios
"
" Me sentí escuchada y acompañada con mucha delicadeza. Salí con más claridad y una relación más amable con mi cuerpo.”






